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jueves, 31 de marzo de 2016

A las madres, las ausentes

Dicen los personajes en  la "Juventud" que casi no recuerdan las caras de sus padres y lo que hicieron por ellos.
Yo ahora cierro los ojos para rememorar qué hizo ella durante 22 años a mi lado.
Quiero recordar el incontable número de abrazos,
la galaxia de besos que dibujó en mis mejillas.
Quiero soñar con sus palabras, todavía con acento francés.
Volver a comer las tortillas de patatas con leche y las interminables sopas de verduras.
Revivir el desayuno de la infancia, cómo me llevaba de la mano hacia la parada del autobús.
Quiero acordarme de cómo revisaba la cartera del colegio,
de cuando me ayudaba a repasar los insoportables exámenes o
cómo colocaba mis dedos en el mástil de su guitarra de palosanto.
Querría volver a sentir aquella mirada fija en mi rostro, su consuelo frente a las lágrimas y
escuchar de nuevo sus ataques de risa, el roce de las páginas de sus lecturas nocturnas.
Quiero cerrar las pestañas para imaginarme haciendo todo lo que no pudimos hacer en 11 años de distancia, en 33 años de vida.
Esperar, poder esperarla entre croissants y panes,
que se sentará en esa silla ,ésa tan vacía al otro lado de la mesa en la que me hallo.
Ojalá apareciese para desabrochar el nudo de mi corbata, para llorar de alegría abrazándonos.
Yo hubiera querido que llegase a tener la espalda encurvada, el paso lento, la voz de abuelita y todas las manías de las personas mayores.
Hubiera querido que sus manos tejiesen los jerseys de mis hijos.
Ahora necesitaría sus consejos, su aliento y sus canciones.
Y ya no recuerdo mucho.
Quizás las veces que fuimos a comprar al mercado y hablaba en valenciano con las fruteras de Patraix.
La cantidad de veces que trenzó mis cabellos y el olor de las herboristerías a las que iba.
Ahora ya no habla el dolor de su alma y  la incomprensión del maltrato.
Ella, permanece, está,
en los gestos, en la mirada, en el tono de las palabras, en la piel que habito.
Ella me acompaña en cada rincón, en todos los momentos,
en cada lágrima que la añora.

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