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jueves, 11 de febrero de 2016

Creo que ya sé por qué no hay invierno

Me pregunto cómo explicarían en Grecia, allá por el siglo quinto antes de Cristo, el hecho de no tener invierno.
Seguramente lo achacarían a que el dios del verano, Veranus Maximísimum, se levantó un día de mal humor, harto de tener los pies helados y los cataplines encogidos y fue a visitar a Inviérnolo.

-Hey!!!! Tú!!!!Dios de pacotilla! Ya basta ¿no? Tres meses arruinándome la vida, casi sin luz como un muñequito al que sólo le falta la zanahoria en la cara, congelándome las flores y las puntas de las orejas. ¿Qué te has pensado? El rey de los temblores y escalofríos?
Como se te ocurra salir de casa, llamo al dios Primaveris y a toda mi trope de "Veraneamos" y te quemamos en la hoguera. Tú y tu troupe de "Invierdadanos" no vais a paralizarnos.
¿LO TIENES CLARO como el clarinete de Diógenes, ése sí sabe vivir con sus perros y su bidón. ¡ALA! ya lo sabes....no muevas un dedo que ya nos has robado bastantes horas de sol,  juergas al aire libre y baños en el mar. Ya está bien de escondernos el azahar, las sandías y los melocotones, TO PA TI, TO PA TI, TO PA TI....y a los demás que les zurzan.
¿Qué pasa si a algunos nos gusta disfrutar de caminar con espardeñas y poco abrigo, eh????eh???eh???eh??? qué pasa??? Me lo explicas? en libertad despreocupada, así tranquilos, bajo la luz de mi camarada Lorenzo.
¡Que yo me entere! dios de postureo con jeta de iceberg!
Como pongas un pie en la calle empieza a acobardarte porque sino voy a dejarte los labios morados, mucho más de lo que yo los que tengo por las noches debajo de las mantas.
Achanta, achanta, frena el carro y quédate debajo del edredón de plumas salvajes.
A nosotros no nos gusta la alcachofa, la zanahoria y la calabaza. Somos más de solanáceas, ya sabes, pimientos, berenjenas y tomatitos maduros.
¿Te has enterado pedazo de alcornoque escarchado?
 Venimos y te desmontamos el iglú este tan moderno. Te pegamos una serie de sopapos que vas a ver tú lo que es el calorcito estival.


Con la censura y las grandes amenazas, Inviérnolo no se atreve a salir de casa.
Podría ser.
Nosotros todavía lo esperamos  algo desconcertados.

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