blog sindria

martes, 15 de diciembre de 2015

PALOMITAS


Pero míralas, qué bonicas, qué graciosas,
una al lado de otra y de otra y de otra y de otra más,
ahí, tan panchas, tan cómicas, tan en su tertulia entre plumas.
Sentaditas, equilibristas, encima de ese cable.
¿Será que les gusta?
¿De qué estarán hablando?
¿"Patidifusarán" con el tráfico y los semáforos?
¿se les hará bola como a mí los humos de escape
que no huelen a canela, limón, caléndula, azahar y lavanda?
Seguro que por eso están más negras de lo habitual.
¡Pero míralas, todas unas campeonas!
traga que te traga los agobiantes perfumes urbanos
y ni se inmutan,
siguen con su chismorreo de barrio,
en Guillem de castro,
muy cerca del Eras Pan,
aquel horno de croissants de vicio que no cierra
ni aunque venga una hecatombe.
En pendiente,
¡y no tiemblan!
se agarran y se mantienen bien firmes,
erguidas, señoriales, orgullosas, calmadas,
en paz.
¡Qué buen ejemplo!
esa garra, esa presencia, ese saber estar.
Pero míralas,
señoronas, controlando el tráfico,
aunque, permisivas, benevolentes, transigentes,
no como otros..........................
Libres, a veces mucho más lúcidas
que otros animales.................
Vienen y van,
sobrevuelan
el circo, el teatro, la suciedad y
el ajetreo incesante de nuestro existir.
No sé si se ríen,
pero nosotros podríamos hacerlo de nosotros mismos,
para flotar un poco más,
de vez en cuando,
para restar peso, seriedad a eso de vivir,
para poder silbar solos,
en las calles
y que no piensen  que estamos locos.
Me gusta mirarlas,
una al lado de otra y de otra y de otra más,
en comunidad y harmonía.
Míralas, sube con ellas,
baja a la tierra,
sé feliz,
sé más tú.




No hay comentarios:

Publicar un comentario