blog sindria

viernes, 20 de marzo de 2015

PLASTILINA

Tatuada
de palabras compartidas, confesiones,
lágrimas, abrazos y miradas cómplices.
Huellas de nombres propios
cuyo eco se escucha en las astillas de los huesos
en este camino que duerme y despierta.
Figura moldeada
por ojos, dedos, consejos, orejas, alientos y críticas.
En la profundidad de lo que no alcanzo a ver,
ni entender,
hay una olla rebosante de
bailes,
secretos,
carcajadas,
historias,
saltos,
paseos y
amaneceres de memoria.
En lugares que no puedo tocar
hay poesías,
músicas sedosas y bromas incansables.
Dentro de este espacio que ocupo
está
La Cañada, Lliria, Valencia,
Marsella, las Landas, Cataluña y Argentina.
Soy plastilina moldeada por los encuentros
que me sobrecogieron y cuyas brasas
encienden todavía la felicidad
de haber compartido,
la felicidad de poder seguir amando,



domingo, 15 de marzo de 2015

Y UNA GRAN SONRISA

Algunos cueros cabelludos perdieron su memoria
y aun así se vistieron de blanco.
Y UNA GRAN SONRISA
Otros se escaparon para no volver, dejando
el terreno esférico bien despejado.
Y UNA GRAN SONRISA
Ciertos pliegues, sin pedir permiso ocuparon
la superficie de las expresiones de nuestra idiosincrasia.
Y UNA GRAN SONRISA
Se escucharon los lamentos de meniscos machacados.
Y UNA GRAN SONRISA
Adelgazaron los pómulos y arrastramos la "esqueleta".
Y UNA GRAN SONRISA
Una pasa sultana con ventrículos y un intestino que desea la jubilación.
Y UNA GRAN SONRISA
Caballones en las manos,
dientes alimonados, carbonizados y ausentes.
Y UNA GRAN SONRISA
Pechos "desinturgentes", desplomados ante giros de 365.
Y  UNA GRAN SONRISA
Diamantes dorados en los pies y
juanetes embarazados de 12 meses.
Y UNA GRAN SONRISA
Piedras precisas que taponaron los caminos.
Y UNA GRAN SONRISA
Fisuras, grietas, manchas, bultos,
protuberancias, deformaciones
de un cuadro surrealista.
Y UNA GRAN SONRISA
¿Dónde aparqué el coche y dejé las llaves?
Muletas, bastones y carritos hacia
la sombra alargada de los cipreses.
Y UNA GRAN SONRISA EN PAZ