blog sindria

domingo, 23 de febrero de 2014

Momentos de cine


Pido una caracola y cuando leo "inyectados" justo al lado, me arrepiento, rectifico y pido dos sonriendo.
A mi lado una barba espesa pide una caracola para llevar y justo, también rectifica y pide un café para sentarse. Vuelvo a mirar y estoy a punto de arrepentirme de nuevo, rectificar y pedir también un café.
Me vuelvo cobarde y en vez de pedir una gran dosis de cafeína, sentarme, coger una servilleta, escribir unas palabras, un poema,los números que conducen a mi aparato telefónico, hacer un dibujo, lanzar miradas descaradas mientras hago creer que leo un libro muy interesante sobre las salvajadas de la colonización en Sudamérica,
pago los inyectados de chocolate y miedo y salgo por la puerta mirándolo descaradamente a través de la vitrina, al menos él también mira.
¿Y si doy media vuelta, entro de nuevo, pido un café y me siento en un buen ángulo?
Me arrepiento y no rectifico.
¿Y si vuelvo el sábado a la misma hora? Y si pensase lo mismo?
Esta LUNA LLENA me va a volver loca.
He vuelto a producir el minumetraje mental.
¡Cómo me gustan las barbas espesas!


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