blog sindria

lunes, 16 de diciembre de 2013

Insomnios, sueños despiertos

DESfincando

Hacia algún lugar descalzos
los pasos contentos de unos pies
que ríen, comentan
los baches y piedras del camino
siguiendo y persiguiendo la intuición.
Son las plantas de una finca urbana
cansada,contaminada y maltratada
por una ciudad que compite
por papeles y saberes sin músicas
que acariacian el alma.
Se arrancaron con determinación del asfalto
para instalarse en parajes donde respirar
los ríos, las montañas, los árboles,
y el silencio de las armas.
Los de la planta baja
hablaban con Rodillas,
las articuladas y meniscas del primero:
- "Vais dobladas" decían pisando con firmeza.
-"Y vosotros bien perfumados", comentaban entre carcajadas rotulianas.
Seguían avanzando para escapar de las leyes,los impuestos,
las tarjetas, las prohibiciones, las explotaciones,
las sonrisas metálicas de palabras untadas de mentira.
En el tercer piso Cadera comentaba:
-"Yo aquí, rotando sin parar"
-"Así nos gusta", que te deshinches, dijo el vecindario anatómico al unísono.
En el quinto vivía Cabeza.

Ese día no dijo ni mu porque sus encaminados pasos eran tan seguros, que los pensamientos se durmieron para despedirse de las palabras innecesarias que llenan el espacio de gases de confusión y miedo.



CONSUELO SIN SUEÑO

El insomnio ha dado de sí,
ya he volado hacia ti,
ya has viajado hacia mi
entre nortes cálidos y
sures húmedos.
Es insomnio entre asientos de un sala de cine
en la que sola me encuentro.
Ya hemos gritado nombres
leído sentimientos y
desayunado a las 4 de la tarde.
Ya hemos opinado, escrito, manifestado
y bailado.
Insomnio con tu sombra entre sombras es
un mejor insomnio,
aunque igual de bueno que
cuando sueño entre tus brazos inesperados.




ENTRE CONSCIENCIAS

Entraste justo en el momento
en que me estaba olvidando de mí.
Sin llamar a la puerta,
te instalaste como un búho en su rama.
Yo ya no escuchaba el zumbido de mi pensar
ni el movimiento de la respiración.
Eras, puro inconsciente,
tan real,
que disfrutaba de la irrealidad.
Ven a visitarme cuando quieras
porque yo,
no puedo decidir cuándo hacerlo.








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