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miércoles, 4 de diciembre de 2013

En el coche


EN EL COCHE

Cada vez que voy con él en el coche me dice lo mismo.

"¿Se puede saber a dónde van todos a las 10 de la mañana? A trabajar a estas horas? No lo entiendo, dice a continuación.¡Menudos horarios tenemos los españoles! si entraramos antes, antes saldríamos y así toda la tarde libre para poder vivir un poco. Pero no hay manera, si es que lo hacemos todo mal."
Y, a veces, sigue con las comparaciones europeas.
"Que si los suecos, finlandeses, que si Amsterdam, Alemania", etc...(elucubraciones teóricas contextualizadas).
"Sí papá, tienes razón".
"Em faig major che..."

Sé que más tarde, pocos años más tarde, lo echaré de menos y sobre todo cuando sean mis hijos los que me digan
"Sí mamá tienes razón".



ESTROFAS

Somos canciones,
trozos de canciones, cuyas estrofas
vamos repitiendo,
en voz alta,
en baja.
A veces hacemos reír, bailar,
otras llorar y aburrir.
Las amamos y odiamos,
nos describen y definen.
Nos vestimos, comemos y dormimos con ellas y
a menudo, resuenan,
como la radio de fondo que no escuchamos.
Nos encienden y apagan el ánimo,
son estrofas genéticas,
experimentales, trascendentales,
intuitivas y racionales.
Estrofas, quizá que estropean,
que estrofician,
estremecen
que estrofemecen.
Estrofas extrañas,
extranjeras
estropidantes,
estrofalarias,
estrofambóticas,
estrofastásticas,
estrofastasmales,
estrofasdinarias,
estrofarandulares,
estrofasculentas y
estrofasluznantes.
Así vamos cantando.

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