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lunes, 30 de diciembre de 2013

Una, uno, dos alturas

Salgo a correr y 6 kilómetros después llego a la fuente, enfrente de la iglesia.
Justo cuando me doy la vuelta, me lo encuentro.
Echo de nuevo a correr, sin decirle nada, aunque nos miramos.
Me sorprende porque de repente se pone a correr a mi lado, sin pronunciar palabra.
Yo sonrío, me alegra tener compañía, así se acorta el camino.
Va ligero como una pluma y su cara no tiene la mínima muestra de padecer el esfuerzo.
Me pregunto cuándo y dónde parará pero de momento creo que van 3 kilómetros y no parece tener intención de abandonarme.
Seguimos avanzando con el sonido de nuestras respiraciones como banda sonora de fondo.
Permanece a mi lado, y yo sin apenas conocerlo, ya empiezo a encariñarme.
5 kilómetros y persiste persiguiendo mis pasos como el que se aferra a la barra de un cochecito en la montaña rusa.
Quedan unos metros y ahora sí que no quiero que llegue hasta la puerta de casa, no quiero que se vuelva a sentir rechazado, no puedo quedarme con él.
Y como si hubiese escuchado mis pensamientos, se desvía hacia la puerta del comedor del colegio.
Yo acelero el paso para evitar que me vea, no me atrevo ni a girar la cabeza,me siento aliviada porque ya me ha perdido de vista.
Entiendo que se abandone el tabaco, el sedentarismo, las mentiras, la negatividad, el rencor, el orgullo, los pesticidas, conservantes y parabenos, pero no un personajillo de cuatro patas que me ha acompañado en el trayecto solitario como una garrapata desesperada buscando alimento.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Preguntas y otras cosillas


PREGUNTAS


De camino a Madrid, ante las aspas de esos molinos
que parece estén a punto de abducirnos,
me pregunto cómo se sentiría Don Quijote.


Si crucificamos a ciertas personas en esas aspas, ¿se llamaría MOLIFICCIÓN?


¿La novia del pulpo es la pulpa?


¿No sería fantástico que ciertas palabras incompatibles se divorciarsen en la frase?
Huirían así las unas de las otras para evitar ciertos nefastos matrimonios y se crearía así una armonía inefable.



AFIRMACIONES

Lo que más me gusta de la navidad es poder abrazar la cercanía de los que me llenan el alma y que añoro en la distancia.


Escribí su nombre 5000 veces,
es cierto,
a eso lo llamo ahora
amor adolescente.


Cuando los miro
me entran ganas de ponerme un bañador,
o no,
dibujar un trampolín
caminar hacia el extremo
y saltar
para zambullirme de pleno
en ellos.


Giraban los niños,
daban vueltas sin cesar
sobre sí mismos,
se mareaban,
sus padres les decían que parasen
mientras no cesaban de ingerir cubatas,
se caían al suelo, se reían,
a su manera, tan bajitos,
ellos también se emborrachaban.


NOTICA DE PRIMERA HORA

Sube la luz.
Se encienden nuestros corazones,
escala nuestra conciencia,
nos iluminamos.
Aumenta la electricidad neuronal,
creadora de tantas buenas ideas.
Se enamoran las sinapsis.
Sube la luz.
Ya vemos claro,
ya somos budas,
ya se acaba la oscuridad,
brilla la generosidad,
resplandece la empatía,
deslumbra la imaginación,
la expresividad contagiosa,
las sonrisas compartidas.
Sube la luz,
aparecen las bombillas de alto consumo humano
los halógenos mentales
que alumbran la lucidez,
la ilusión y los sueños.



UN DÍA DE INVIERNO

Envuelve la calle,
sin papel,
y al escucharla la invaden
para bailarla.
Padres con hijos, en círculo,
de las manos,
abuelos con nietos,
perros con dueña.
Los pies incontrolables
debajo de las mesas,
las colas al ritmo,
sin baquetas.
Estiu va dejando sus babas
en los pantalones de los desconocidos,
con el perfume de las papas.
Se levantan,
we want dance, dicen por ahí.
Es invierno, hace sol
y hay mangas cortas.
Una chica dibuja al grupo en una libreta de cuero,
una niña lo dibuja en un mantel de papel,
nos lo enseña, sale corriendo
y la cantante se queda admirándolo.
Vuelve la niña y
después de muchas vueltas firma su obra,
tímida, risueña.
Sigue sonando,
la melodía que arranca
ecos, pasos, piruetas y saltos,
la música que nos recuerda
que existe un extraordinario presente.



jueves, 26 de diciembre de 2013

A veces



A veces huimos,
como cuando éramos niños
y llámabamos a los timbres para salir corriendo.
A veces nos enfrentamos,
como cuando hablamos solos para decirnos
que hay que avanzar.
A veces nos callamos cuando deberíamos hablar
y hablamos cuando deberíamos callar.
A veces criticamos sin razón
y nos anclamos al pasado ensuciando el presente.
A veces quisiéramos gritar en medio de trenes, buses, plazas, supermercados y bibliotecas.
A veces complicamos lo sencillo
y simplificamos lo complicado.
A veces sucede y lo rechazamos
pero sin embargo aprendemos.
A veces nos atrevemos aunque luego nos decepcionemos.
A veces lo intentamos una y otra vez
aunque nos caigamos una y otra vez.
A veces somos niños cuando deberíamos ser adultos
y somos adultos cuando deberíamos ser niños.
A veces nos quejamos, por quejarnos,
a veces nos olvidamos de que la luna brilla
y de que la vida es muy corta para malgastarla.

viernes, 20 de diciembre de 2013

Y si........



Y si las pateras fueran
las casas de los patos,
los políticos,
muchos hermaniticos,
"los ticos" como dicen en costarica,
el dinero,
un habitante de Dinamarca,
las armas,
las almas andaluzas,
los asesinatos,
los asesores de los neonatos
la envidia,
una errata de la endivia
el miedo,
dos notas musicales,
la avaricia,
una persona plagada de varices
la corrupción,
una erupción apresurada,
las injusticias,
infancias justas,
las leyes absurdas,
cuentos para ideas zurdas.
¿Y si hiciéramos el pino y le diéramos la vuelta al mundo?

jueves, 19 de diciembre de 2013

Ojalá no pasara.

Ojalá no pasara


Jamás había visto tantos juntos.
Desparramados, abandonados,
inertes.
Guantes, gorros, zapatos, gafas,
bolsos, cinturones, muñecas desnudas,
cuentos garabateados y chaquetas.
Tantos,
en medio de calles,
descampados y plazas.
Tantos que
ya no cubrirían manos,
rodearían cuellos,
protegerían cuerpos,
ni alimentarían sueños.
Tantos objetos perdidos,
tantos, tantos,
tantas vidas maltratadas,manipuladas,
desaparecidas, asesinadas,
tantas,
asquerosamente,
ARREBATADAS.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Volvemos a dar cuerda, recordamos


Volvemos a dar cuerda, recordamos


Hace un año, justo uno,
decías que me habías echado de menos,
que habías cambiado y
que tantos días sin vernos
habían sido muchos.
Hace un año, entraban tus palabras,
brotaban mis lágrimas.
Hace un año me arreglabas una bicicleta,
me dedicabas una canción y
me llamabas de cien maneras.
Hace un año comíamos de madrugada
las sobras del mediodía, mientras
la Maimés y el Nino se desperezaban
silenciosos y elegantes.
Hace un año nos despertaba un vecino
que cantaba a grito pelado y
al que habíamos apodado el gato de Alicia.
Hace un año dormíamos y nos sentábamos
entre palés y
tiritábamos el calor del amor.
Hace un año me abrazabas delante
de la barra que habíamos pintado
de naranja, verde y morado.
Hace un año sonaba
el ukelele de tus canciones en mi alma.
Hace un año no teníamos lavadora
y poco antes de decirnos adiós,
la compraste.
Justo cuando nuestra ropa iba a centrifugarse
abrazada frente a los maullidos de la Maimés en celo,
justo cuando estaría tendida, durante años,
pieza junto a pieza
en el tendedero que tú montaste.


lunes, 16 de diciembre de 2013

Insomnios, sueños despiertos

DESfincando

Hacia algún lugar descalzos
los pasos contentos de unos pies
que ríen, comentan
los baches y piedras del camino
siguiendo y persiguiendo la intuición.
Son las plantas de una finca urbana
cansada,contaminada y maltratada
por una ciudad que compite
por papeles y saberes sin músicas
que acariacian el alma.
Se arrancaron con determinación del asfalto
para instalarse en parajes donde respirar
los ríos, las montañas, los árboles,
y el silencio de las armas.
Los de la planta baja
hablaban con Rodillas,
las articuladas y meniscas del primero:
- "Vais dobladas" decían pisando con firmeza.
-"Y vosotros bien perfumados", comentaban entre carcajadas rotulianas.
Seguían avanzando para escapar de las leyes,los impuestos,
las tarjetas, las prohibiciones, las explotaciones,
las sonrisas metálicas de palabras untadas de mentira.
En el tercer piso Cadera comentaba:
-"Yo aquí, rotando sin parar"
-"Así nos gusta", que te deshinches, dijo el vecindario anatómico al unísono.
En el quinto vivía Cabeza.

Ese día no dijo ni mu porque sus encaminados pasos eran tan seguros, que los pensamientos se durmieron para despedirse de las palabras innecesarias que llenan el espacio de gases de confusión y miedo.



CONSUELO SIN SUEÑO

El insomnio ha dado de sí,
ya he volado hacia ti,
ya has viajado hacia mi
entre nortes cálidos y
sures húmedos.
Es insomnio entre asientos de un sala de cine
en la que sola me encuentro.
Ya hemos gritado nombres
leído sentimientos y
desayunado a las 4 de la tarde.
Ya hemos opinado, escrito, manifestado
y bailado.
Insomnio con tu sombra entre sombras es
un mejor insomnio,
aunque igual de bueno que
cuando sueño entre tus brazos inesperados.




ENTRE CONSCIENCIAS

Entraste justo en el momento
en que me estaba olvidando de mí.
Sin llamar a la puerta,
te instalaste como un búho en su rama.
Yo ya no escuchaba el zumbido de mi pensar
ni el movimiento de la respiración.
Eras, puro inconsciente,
tan real,
que disfrutaba de la irrealidad.
Ven a visitarme cuando quieras
porque yo,
no puedo decidir cuándo hacerlo.








jueves, 12 de diciembre de 2013

Sólo dos paradas


Se sienta al lado del señor calvo y mirada risueña y en seguida le dice:

-Perdone, no he dicho ni buenos días, es que yo estoy hecha a la vieja usanza,¿sabe usted? y me gusta saludar a los que van a compartir vagón conmigo.
- Me parece perfecto, porque ahora la gente ni mira a los ojos. Los vecinos de mi finca a duras penas me saludan.
- Pues ve, a mí eso no me sucede porque llevamos todos mucho tiempo viviendo en el mismo lugar y eso es de agradecer porque uno no se siente solo, uno de los males de nuestros días.

La conversación se va animando, sobre todo por el entusiasmo que la mujer pone al empezar a explicar con gran facilidad y elocuencia sus intimidades. El hombre escucha atento sin perder detalle del relato y de repente ella da un sobresalto porque ha estado a punto de pasarse de parada. Sale escopetada hacia la puerta del tren que ya se estaba cerrando.
La conversación gratificante le había hecho olvidar su entorno y obligaciones.
El hombre se gira con una gran sonrisa y ojos brillantes, ella de espaldas, todavía algo aturdida camina por el andén.
Eran las 8 de la mañana, y nos había ragalado unos instantes de vida:
a él, sentado con su historia un trocito de huella y a mí que lo miraba a los ojos, también sonriente, unas palabras más.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Cajita

Baila en redondo y redondea
la música,música,
la misma música en su cajita de metal.
Se le cae la sonrisa
y no hay manos que la sujeten,
se eterniza en la rotación "enlamentada",
se dispersa entre sueños enlatados.
Circulea como los poneys de una feria maltratada y
dibuja sobre dibujo
trazo sobre trazo,
trozo sobre trozo,
línea sobre línea
el itinerario cerrado que no desconoce y
qu'elle connait par coeur (de memoria, que dice el francés).
Ruedan monótonamente
con la música, múscia,
la misma música,
los mismos puntos de interrogación
las mismas comas,
la misma exclamación.
Mito de "Sísifa encajada"
que espera girar en otra calle o rotonda,
en otra pista.
Y sin embargo
cuando se despista,
la voilà encore une fois!!
Con la música, música,
la misma música
con la misma expresión,
en su lata redonda,
con su encadenada canción.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Nacen, se van


Calentitas, salen
al encuentro de las mejillas y
al llegar a orillas
de las comisuras,
nos salan el alma.
Traspasan las fronteras ovaladas
con la determinación
de alentar la desgana.
Son hijas de
oleajes, mareas y tormentas,
son éxodo
que consuela.
Son resina pasada,
pozos abandonados
de agua estancada.
Las dejamos crecer,
correr,
disfrutar,
envolvernos,
enseñarnos y
desaparecer.
Nos duelen y nos calman,
nos hunden y nos abrazan.
Las odiamos, las amamos,
las elegimos y las rechazamos.
Las invitamos y las despedimos,
porque no siempre son dueñas
de este hotel.
Son zumo
de pensamientos hechos sentimientos,
son nosotros,
somos ellas alguna vez.





jueves, 5 de diciembre de 2013

CARDEDEU


En un pequeño lugar del vallés oriental,
hay un bar llamado Tarambana,
allí bailan
las cervezas del montseny,
los corazones de los que tocan,
las personas que escuchan.
Hay un horno, de los borregos,
sin pelos, los he visto,
en el escaparate.
Hay un café, El Melindro,
que abría y cerraba sin cesar y
la portera,
era morada en forma de vaca.
Hay una tienda de zapatos,
y un yorkshire minúsculo,
que no se vende.
Hay una mansión,
casi siempre deshabitada,
del hijo de Amancio Ortega.
Hay una granja,
VIADER,
y allí,
entre rumiantes,
nació la fórmula secreta
del famoso Cacaolat.
Hay una tienda,
El Gat Cornelius,
donde todos los juguetes,
son de madera.
Hay calles peatonales,
por las que transitaba,
mientras te echaba de menos.
Hay una pareja,
el hombre tatuado,
la mujer uruguaya,
que plantan tomates y lechugas
en la casa heredada de los abuelos y
que me hacen llorar cuando llaman.
Hay un hombre,
de apariencia tímida,
casi de espíritu, y
de grandes palabras.
Hay otra pareja,
una peluquera vasca,
que regala, por generosa,
las horas por los pelos y
su batería/camarero
tiene la misma cara de niño que su hijo,
que inventa caciones.
Hay una mujer
que sirve cocas "amb oli i tomàquet"
en un antiguo casino.
Un místico que
rebusca y remueve su interior
con o sin respuesta.
Hay una camarera,
del Tarambana,
a la que echaron de un colegio
por retallades,
y su novio, que diseña por amor al arte,
sigue buceando en infojobs.
Hay una mujer que cambia de peinado
como de camiseta,
que dice "Bona Nit" a las 9 de la mañana.
Hay una recogedora de bolets
tan profesional,
que podría encontrarlos con los ojos cerrados.
Su novio, mucho más joven,
abandonó Guinea para rehacer su vida
entre los árboles de Llinars del Vallés.
Hay un camarero
que se olvida, durante tres días,
la ropa en la lavadora y
rompe copas con la boca.
Hay un cantante
que colecciona tréboles de cuatro hojas.
Hay algunos que se fueron a León,
dejando vacíos,
otros a Colombia,
a restaurar nuevas almas.
Hay un moreno,
que estampa coches en su propia calle.
Hay una fuente,
la del Om,
donde iba a escribirle poesías,
donde me acompañaba a recoger piedras
que me dio por pintar.








miércoles, 4 de diciembre de 2013

En el coche


EN EL COCHE

Cada vez que voy con él en el coche me dice lo mismo.

"¿Se puede saber a dónde van todos a las 10 de la mañana? A trabajar a estas horas? No lo entiendo, dice a continuación.¡Menudos horarios tenemos los españoles! si entraramos antes, antes saldríamos y así toda la tarde libre para poder vivir un poco. Pero no hay manera, si es que lo hacemos todo mal."
Y, a veces, sigue con las comparaciones europeas.
"Que si los suecos, finlandeses, que si Amsterdam, Alemania", etc...(elucubraciones teóricas contextualizadas).
"Sí papá, tienes razón".
"Em faig major che..."

Sé que más tarde, pocos años más tarde, lo echaré de menos y sobre todo cuando sean mis hijos los que me digan
"Sí mamá tienes razón".



ESTROFAS

Somos canciones,
trozos de canciones, cuyas estrofas
vamos repitiendo,
en voz alta,
en baja.
A veces hacemos reír, bailar,
otras llorar y aburrir.
Las amamos y odiamos,
nos describen y definen.
Nos vestimos, comemos y dormimos con ellas y
a menudo, resuenan,
como la radio de fondo que no escuchamos.
Nos encienden y apagan el ánimo,
son estrofas genéticas,
experimentales, trascendentales,
intuitivas y racionales.
Estrofas, quizá que estropean,
que estrofician,
estremecen
que estrofemecen.
Estrofas extrañas,
extranjeras
estropidantes,
estrofalarias,
estrofambóticas,
estrofastásticas,
estrofastasmales,
estrofasdinarias,
estrofarandulares,
estrofasculentas y
estrofasluznantes.
Así vamos cantando.

martes, 3 de diciembre de 2013

SEAMOS



Sigamos la humanización,
esa es la idea,
llegar a serlo,
HUMANOS,
una especie cocinada al punto
de sueños rellenos de sentido,
fuerza rebozada de unión, e
integración hervida de alegría.
Una gran olla a presión de
puré compasivo,
empático,
generoso y
reconfortante.
Un bocadillo sin
soledad,
derrota,
rabia, odio, ira.
Un plato rebosante de ilusiones,
risas,
alientos y
esfuerzos que vuelven a llenar el plato.
Unas palomitas explosivas
de libertad.
Un café caliente que despierta,
con ganas,
a la aventura de un día más.
Hemos venido a ser, a ser HUMANOS.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Corre y sin embargo no debería

Corre el miedo,
entre callejones oscuros.
Corre,
oliendo a rata,
esquivando ojos,
palabras,
políticas,
puñetazos,
patadas,
pelotas,
lapidaciones,
balas,
ablaciones.
Corre,
hambriento de
cama,
calor,
abrazos, abrazos, abrazos,
amor,
mucho amor.