blog sindria

martes, 19 de noviembre de 2013

Magia

Hablo sola, en pasillos vacíos,
frente a pantallas mudas,
mientras friego los platos,
meo y me ducho.
No por acordarme de cómo suena mi voz
ni por aburrimiento o soledad.
Te hablo sola, entre paredes
que escuchan lo que no te digo.
Hablo y acontece lo inefable,
de mi boca va saliendo un pañuelo,
estiro, estiro, sigo estirando
hasta que dos metros de tela
me envuelven con tu nombre escrito.
Sí, sí, me has llenado con tu magia.

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