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lunes, 21 de octubre de 2013

Comernos el mundo


Comernos el mundo

Quiero un cucurucho con una sola bola y un solo sabor
TIERRA
Una amalgama de fronteras
deshaciéndose en mi boca
Una pangea pacífica
surcando el océano de enzimas salivales
Quiero un cucurucho con un solo planeta y un solo sabor
AMOR
Un sinfín de culturas bailando entre amígdalas y dientes
Una eternidad de colores que
se abracen sin regañadientes
Quiero un cucurucho de un solo globo y un solo sabor
UNIÓN
Una lengua que digiera distancias
y saboree humanidad
Quiero un cucurucho de una sola esfera y un solo sabor
y en la punta mucho chocolate
VALOR




Libertad sonora

Señoras y señores
El solitario abrió el telón de la ducha
y cantó entusiasmado, con la alcachofa transgénica,
para Videt, Váter, Pila y Espejo
un repertorio lleno de vapor sin locomotora.
Sonaron aplausos sordos en la esponja
que no usaba para enjabonarse.


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