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miércoles, 28 de marzo de 2012

tráfico

En la puerta de mi piso hay un vado permanente, lo coloqué para que el vecino no me obstruyera el paso con sus bolsas de basura. Como soy de esas personas a las que le cuesta decir las cosas pensé que sería un buen método.
Cuando abro la puerta de mi apartamento estoy muy contenta porque se respira un ambiente circulatorio muy ordenado. Mis hijos caminan por las aceras del pasillo mientras yo paso la motoaspiradora turbodieseleléctrica. Mi pasillo nada tiene que envidiar a la M30. En las puertas de cada baño hay semáforos para evitar disturbios.
Os explico, es un semáforo adaptado, por supuesto, al hogar, lo que comúnmente se conoce como hogáforo. Color marrón para los momentos de abono oloroso, el amarillo para las orinas, pero cuando éste es intermitente significa que a la persona que está en el interior no le importa que entren a ducharse o lavarse las manos. Verde con tres XXX, significa que se está rodando una buena escena a lo Rocco Sifredi, o como se escriba, verde a solas, pase y actúe a su antojo.
Hay un ceda al paso al salir de la cocina y habitaciones para evitar tropiezos, atropellos y accidentes múltiples. El STOP tamaño gigante lo voy cambiando de sitio, algunas veces está delante del televisor, otras delante de la nevera o la despensa, así me evito un gasto de energía acústica generada por el timbre de mi voz que se agudiza, no con el ingenio sino con la histeria.
Suelo poner la señal de badén inundable cuando mis hijos acaban de bañarse y la de nieve cuando la calefacción está en modo ahorro.
En el pasillo también puse la de prohibido adelantar porque empezaba a estar harta de las carreras ilegales que se organizaban en mis cortas ausencias.
Hay una pequeña señal de prohibido en uno de los cajones de la mesita de mi habitación, jaja, y no os diré que guardo allí dentro, aunque algunos ya estaréis malpensando.
Hace poco que me divorcié y en la puerta de mi habitación colgó de manera invisible la señal de una vaca (los cuernos...por si las moscas), hasta que me enteré y de verdad colgué el símbolo de radioactividad con un gran BASTA justo debajo. No hubo más radiaciones negativas, os lo puedo asegurar.
Puse una pequeña rotonda en el salón, con una mesa en el centro y así podemos dar vueltas como si se tratara de un buffet. No os lo he dicho pero mis hijos tienen pequeñas motos eléctricas y yo tengo la mini versión del SMART.
Y fui poco a poco poniendo carteles para indicar las distancias: A 50 metros el baño, a 100 el jardín, a 20 cm la puerta de la cocina. Por la noche son fluorescente así si hay invitados seguro que no caen tontamente.
Una vez a la semana viene un policía a dirigir el tráfico porque se juntan todos los amigos de uno de mis hijos y yo, como ya os he dicho me niego a pegar chillidos como una energumena. El poli me ayuda también con los pinchazos de ruedas y de vez en cuando con las tuberías atascadas y así mato 3 pájaros de un tiro.
Y creo que no me olvido de ninguna señal, pero si es así os lo haré saber, en principio eso es totototototototodo amigos.
Ya sabéis, un poco de ajo siempre es bueno para la circulación.

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