blog sindria

martes, 31 de enero de 2012

Pachamama

Iba yo de paseo en busca de ricas, sabrosas, tiernas, dulces y jugosas moras cuando de repente me entraron ganas de(hablando en plata) cagar. Por supuesto no tenía papel pero pensé “no importa, algo inventaré”. Arranqué unas hojas de junco bien largas y me escondí en lo que hacía tiempo había sido un río. Dejé mi huella impregnada en las rocas y las moscas ya revoloteaban contentas pensando en el festín que se iban a pegar. Las hojas frescas y suaves cumplieron su función con bastante satisfacción. Tonta de mí que después de mi cuenta de que llevaba la libreta en la que estas palabras escribo, podría haberme limpiado con hojas cuadriculadas pero la naturaleza me ofreció su fresca belleza. Al final de la odisea me planté delante de la morera y comí hasta atiborrarme. ¡Qué placer tan sencillo! Arrancar, comer y listo. Sin supermercado, sin dinero, sin colorantes ni conservantes.
Lindo planeta en el que vivimos, ricos frutos, hermosos paisajes, preciosos ríos, santa calma, estupendas tierras, increíbles montañas, fabulosas puestas, asombrosos destellos, indescriptibles luces, maravillosas cascadas, bonitos árboles, alegres flores, mágicas estrellas, misteriosas lunas, guapas praderas, hermosos desiertos, apabullantes bosques, ansiada armonía ¡todo esto, todo!
Y sin embargo no es suficiente para hacer ver al hombre que es uno más dentro de este gran decorad, no basta para anonadar nuestra mirada y querer comernos tanta belleza. Nos dedicamos a borrarla o dibujarla con el lápiz de la destrucción y el horror. Así pues el resultado no es otro que el de horribles paisajes, malolientes ciudades, contaminados ríos, sucios bosques, desiertas selvas, chumascados árboles, artificiales frutos, envenenados alimentos, enfermos animales, asquerosos humos estúpida vorágine, insoportables ruidos, imparable inmundicia, putrefactos mares, grises cielos, creciente cáncer, prematura muerte y mugrientos cementos.
Y así con el adjetivo delante, como lo haría un inglés, seguimos calificando nuestra amada tierra. Ella no se lo merece, ella, como nuestro animal de compañía nos da todo sin esperar nada a cambio. Si perdemos el respeto y el cariño por ella, la amistad y protección que nos brinda cada día, señoras y señores estamos abocados al fracaso. Porque no son los billetes los que hinchan nuestros estómagos sino nuestra querida madre tierra. Si no a la ayudamos a que pueda ser ella, espontánea, linda, gnerosa, abundante, sana, e inteligente, la perderemos como el que pierde a un ser querido. Si no la dejamos que se vista de otoño, que se luzca de verano, que cante en primavera y refresque en invierno, estamos perdidos.
¿Tan poco cerebro yace en el cráneo? Es ella, sólo ella quien nos invita cada día a estar vivos, ella quien nos creó, así como a todos nuestros antepasados habidos y por haber , hasta los orígenes de los orígenes de este ser llamado humano. Somos el resultado de su invento, somos parte de sus genes y átomos.
¿Por qué no coger sencillamente lo que nos entrega y lo que realmente necesitamos?
¿Por qué no disfrutar sin avasallarla? Por qué no adaptarnos a su sabiduría?
Nos inventó, nos transformó, nos moldeó, nos alimenta, nos da la vida y a ella se la estamos quitando.
No tiene sentido, en vez de caminar de la mano junto a su traje de reina, la disfrazamos de monstruo apestoso. Ella no habla pero siente, ella no canta pero es alegre, ella aguanta pero también llora, ella regala y no posee, ella nos cobija sin alquiler, nos mantiene sin impuestos, nos acuna en el tiempo. Ella baila, nosotros no seguimos su COMPÁS.
¿HASTA CUÁNDO MÁS?

lunes, 30 de enero de 2012

acepta y desprende

"Aceptar su propia locura” escuchó decir al chabón pelado con aspecto de hare krishna.
Cada uno de nosotros tenemos un dolor, una herida, un fardo contra el que luchamos cada amanecer. Quizá si el ring de la mente se mantuviera en calma sería más fácil no buscar culpables o responsables de lo que uno mismo no sabe solucionar o aceptar. A lo mejor si detuviéramos la tormenta invisible donde las palabras inundan el ánimo hasta sumergirlo en las profundidades del océano, podríamos bailar al son de la espontaneidad desinhibida y liberada que todo cuerpo reclama a gritos ahogados.
Pájaros sin muebles ni maletas que no temen al hambre y la pobreza.
Ríos de libertad que siguen su curso hasta confluir en un mismo mar donde bañarse juntos en un mismo elemento. Desnudos de temor, despedidas del miedo y entierros del dolor.
Fuerza que viaja sin carretas por las autopistas de las venas.
Ilusión real en la tierra que nos ve nacer y morir.
Destierro, éxodo, lejanía y distancia de angustias paralíticas.
Soledad compartida con las sonrisas de otros, con la música que traslada sin movimiento pero con el viento de una flauta.
Ideas soñadas y cumplidas en el planeta de la fe, sin dogmas ni imposición. Mucho más allá del bien y el mal, de dictaduras colectivas e individuales, de tropiezos reiterados con la misma raíz. Por encima de dar esperando a cambio, con intuición y alcanzando sabiduría. Pisoteando la rabia, el rencor, el enfado susceptible e infantil de niños inmaduros heridos. Evitando hacer lo que se critica pero siendo lo que se anhela. Descorchar los tapones, desatascar las tuberías del pasado. Encontrar las llaves de cerrojos escondidos. Abrid las compuertas de lo imposible y luchad por la verdadera fantasía.

jueves, 26 de enero de 2012

ES LA HORA!!!!!!

Es hora de cavar bien hondo, de sacar las malas hierbas, de preparar el huerto fértil y plantar las buenas semillas.
Es hora de olvidar la queja
Es hora de crear y luchar, de desprenderse y aceptar
Es hora de analizar y comprender, de pacificar y pacificarnos
Es hora de amar el presente y abandonar el pasado en un desierto lejano
Es hora de ponerse en pie y encontrar cimas donde distanciarse y luego aterrizar con raíces para poder elevarse
Es hora, ya es la hora de enfadarse con los fantasmas que asustan
Es hora de creer para compartir, de crear para olvidar y amar
Es hora de ilusionarse, de jugar, de soñar y construir
Ya va siendo hora de escuchar, de abrir, de entrar y salir, de morir para nacer, de aprender para deshacer, de entender para ser, de perdonar para sonreír
Es hora de conducir, de picar, de reducir, de observar y dudar para no sucumbir
Es hora de montar, salvar, volar y regar
Es hora de cohesionar, relacionar
La hora de las campanadas sonadas, la hora de alejar la maldad
La hora del bien y el mal inexistentes
La hora de borrar lo incoherente
La hora de la era sin crítica, sin prejuicios, de sentir el corazón y la intuición
Es la hora, el minuto, el segundo del amor, la ternura y claridad
Es la hora de masticar, digerir y avanzar
¡Es la hora!
Es hora de ponerse en hora ahora
Es hora de inventar y brillar, de expresar, mirar y razonar
Es hora de concienciar, de cambiar, de rechazar y proponer, de evolucionar hacia algún lugar donde descansar
¡Es hora! ¡Es ahora! ¡Todos! Codo con codo, palabra y oreja, alma sin piel, corazón sin hiel
Es hora de vivir con libertad y justicia hasta ahogar la codicia
Es hora, ya es la hora, ya llegaron las agujas que asesinan la ambición, ya es tiempo de caminar con ilusión.

Películas

¡Cuántas películas en el inconsciente!
La vida no es como en esas fantasiosas historias condensadas que a menudo nos cuentan. Nosotros recreamos dentro de nuestra pequeña cabecita imágenes de vidas que nos gustaría sentir en el momento en el que las construimos. Me río (por dentro), porque resulta ridículo pensarlo, sobre todo cuando el pensamiento incluye a la persona que tenemos al lado y ni siquiera conocemos de nada. Si este desconocido tan sólo pudiera vislumbrar una idea sobre lo que en segundos nuestras neuronas pueden llegar a conectar, éste también reiría, se sonrojaría o más bien alucinaría. Y aunque la fantasía nada tuviera que ver con la realidad que podría llegar a crearse, me haría ilusión que sucediera, no sé si por ser algo inesperado o por sentirme halagada. O a lo mejor me sentiría incómoda y ese pomposo sueño despierto se destrozaría en añicos cuando estuviese desarrollándose delante de mí. Pero al menos habría conseguido, en ese momento, ser directora y protagonista al mismo tiempo de mi vida e imaginación.
Por eso existen las películas, porque las ideas que todos pensamos y que no nos atrevemos a decir o hacer las transformamos en historias que contar. Uno, después, se siente identificado porque no está tan alejado de la realidad, porque son deseos escondidos y reprimidos que hierven en el interior cuando somos espectadores. Frente a la pantalla nos decimos “ojalá me pasará algo así a mí” y quizá suceda cuando encontremos a alguien que se ponga de acuerdo con nosotros para poner en práctica inesperadamente lo que jamás nos hubiéramos atrevido a hacer o decir. Y es precisamente cuando surgen estas situaciones cuando salimos de la monotonía de nuestras vidas hasta el momento en que todo vuelve a la rutina conocida y reaparecen los deseos ansiosos por romper cierto aburrimiento existencial. Pero al fin y al cabo se trata de disfrutar de lo que se hace sin sufrir por lo que no sucede y no despreciar el presente por amar demasiado un futuro mejor.
Solemos buscar señales, una mirada, un dibujo, una palabra, una música, una mujer embarazada, una moneda, algo o alguien que creemos nos ayudará a encontrar un camino para tomar una decisión. Damos pasos y a medida que avanzamos en una perpendicular nos encontramos justo en ángulo recto con otra persona. Y uno se pregunta ¿Ha dado justo la misma cantidad de pasos para llegar al mismo sitio que yo? Líneas que se cruzan porque son consecuencia de los caminos y atajos que vamos tomando. Diagonales, curvas, círculos y no sé cuántas formas más pueden llegar a crear los humanos en el espacio vital. Pura matemática geométrica que converge en puntos de encuentro, química explosiva de roces casuales, física del movimiento y la energía que fluye libremente entre los átomos del planeta.
Jamás me había planteado la existencia desde este punto de vista científico, pero sí, son formas, movimientos, cálculos, encuentros, tangentes, paralelas, ángulos, probabilidades, energía…
¡Vaya! son teorías nacidas de la observación de los cuerpos y todo está en todo, nada permanece separado. Y aunque a menudo deseemos que nuestra recta se cruce con otra, deberíamos saber que la recta puede avanzar sola durante algún tiempo hasta tener que formar ángulo recto. Hasta entonces se puede ir recogiendo y resolviendo los baches e incógnitas que el camino nos regala.
Abramos bien los ojos y apreciemos la belleza que ante nosotros acontece, un día éstos estarán cerrados.

lunes, 23 de enero de 2012

El ser humano es capaz de transformar los recursos naturales en energía que después será utilizada para su propio consumo y bienestar.¿Por qué no cambia entonces su energía interior para utilizarla de una forma correcta y positiva?
¿Por qué no hace en su foro interno lo que consigue con lo que le rodea?
Si tuviera que nombrar una de las tantas adicciones que tiene el hombre,sin duda haría alusión,como fuente principal de energía negativa,a los pensamientos. Día tras día, hora tras hora, minuto tras minuto, uno se va cargando de una electricidad que no necesita, utiliza batería,pilas y placas solares envenenadas que van transformando al ser vivo consciente en un zombie,en un drogadicto autómata que no sabe cómo desintoxicarse de la sustancia que él mismo genera. Pensamientos que invaden el cuerpo hasta estancarse y sedimentarse en capas profundas que deberían desenterrarse como el que busca fósiles o ruinas romanas. Flujos que las mismas neuronas fabrican para luego convertirse en tensiones, enfermedades y dolores.
¿Tan difícil es despedirse de esta contaminación?
¿Tanto esfuerzo requiere usar la energía de una forma sostenible?
Hablamos de ecología, de respeto a la naturaleza y no somos capaces ni de cuidar este cuerpo que tan poco comprendemos.
Necesitamos creer en nosotros mismos y que crean, que nos den luz para después alumbrar.
Dejas atrás facturas,achuras,changas,minutas,totoras,ojotas y burucuyás
Conociste turros,tangos,guachos,chanchos,puchos y truchos
Y entre ceibos,timbós y pocos pesos charlaste,amaste y compartiste
Algún que otro día nos acompañó el olor a bosta
Pero siempre entre amigos y risas y mucha joda
Sambas, chacareras y murgas te hicieron llorar
porque sabías que todo aquello ibas a añorar
Rozaste grandes amistades que la distancia alejaría
E imaginaste a su lado lo que jamás verías
Dos carpas sin agua se juntaron en la pampa
Y con amor y respeto morfaron con calma
Una sopa, un chipá, un choripán y alguna
que otra milanesa tomamos con sorpresa
Mates,debates y relatos con humor exaltaron carcajadas con sabor
Descubriste cómo dialogar con las hormigas
y que el pasto siempre es buena compañía
Con el alma hinchada de tanta generosidad
Muchas dudas tuvimos antes de marchar
Y es que Argentina, Buenos Aires, La Matanza, Isidro Casanova y Semillas
nos trató como familia
Ahora entre dos tierras como dice la canción se enreda nuestro corazón