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miércoles, 15 de septiembre de 2010

Para mi mejor enemigo

Fiestas mayores, no grandes, ni enormes, ni gigantescas, MAYORES, no porque sólo puedan asistir a ellas mayores de edad, sino porque tienen ese halo de majestuosidad y elegancia que debería caracterizar a toda fiesta mayor. Y mientras escribo esto me pregunto por la palabra mayordomo, el gran hombre de la casa, bueno, si podemos considerar como grande el hecho de estar constantemente al servicio de los demás en todo momento y con el añadido de que las personas cuyas normas acatamos nos desagradan profundamente, pero ese es otro tema sobre el que reflexionar en otro momento.
A lo que íbamos, mayores, grandes cantidades de alcohol,diferentes maneras de bailar, diversas formas de acercar cuerpo con cuerpo, ya que pueden llegar a ser muy amorosas o por el contrario tremendamente odiosas(no entraré en detalles de reyertas de celos, envidias, malentendidos y empujones involuntarios).
Entre el bullicio,la incansable eneregía de Miquel Roig, gran cantaversiónautor(neologismo recién sacado de la manga) catalán, cuya posición en el escenario cambia una sola milésima de metro en 2 horas de repertorio encadenado, se encuentra el gran filósofo Marc Alexandrí Polo (personaje de la vida muy recomendable).
Poeta y pensador de la vida catalana, de orígenes Cardedeueros (Cardedeu city), Alexandrí sorprende a quien sea en cualquier lugar, hora y momento de la gran fiesta mayordomal.
Y es en Llinars, ya casi acabada la velada rociada de ron sin pasas,sentados en frente de un horno, saciando el hambre del amanecer, cuando el gran Alexandrí, el mayor elucubrador de la vida nos hace su gran y mayor confesión:

-"Lo dejo".

El espécimen de neuronas activas coge al que denomina como cilindro de papel relleno de hojas secas y emprende una profunda conversación con el palito que mantiene entre sus dedos. Un diálogo serio, de tú a tú con aquello que todos llamamos cigarro, el marido de la cigarra, aunque ésta no echa humo por sus orificios.
Cigarro, cigarrillo, piti, pitillo, tabaco de liar, ese pequeño amigo que en el fondo tanto daño nos hace. Ese fiel compañero que tanto humo ha proporcionado a nuestros pulmones, tanto alquitrán ha depositado en nuestras entrañas.
Filter, esa pareja en la cual depositamos confianza, compromiso, fidelidad y a menudo en la cual descargamos ansiedad y preocupación.
Con sus grandes ojos, el observador del mundo, mira atentamente el invento consumible de papel y hierbas de color castaña, y comienza más bien un monólogo que ni hamlet calavera de su padre en mano:

"Te dejaré, porque me has causado mucho daño y dolor, te dejaré cigarro y no llores, no derrames ni una sola lágrima cuando te abandone. Sí, lo conseguiré, ya no serás tú quien me diga cuándo debo ingerir tu veneno. Me liberaré de tu olor a chamusquina, de tu sabor a tierra ahumada, me desprenderé de tu sustancia, de la adicción que cada día me llama sin poder o no querer controlar. Sí, te alejaré de mi cuerpo, de mi alma y neuronas que chillan desesperadas cuando tú no estás presente. Se acabó esta absurda dependencia que mancha mis órganos vivos de oscuridad profunda. Se terminaron las masivas ingestas de ingredientes que desconozco cómo van apoderándose de este único cuerpo que la vida me ha dado. Te despediré como un director a un empleado que no soporta, te pisotearé con fuerza, con el ímpetu que todos usamos al ver correr una cucaracha delante de nuestras narices. Te borraré de mis pensamientos y recuerdos para que desaparezcas como una vela recién consumida. Anularé todo resquicio o apetencia de ti, resetearé el programa para reiniciar una enemistad contigo, para convertirte en aquella persona que una vez odié, a pesar de que cueste incluir el odio en mis hábitos cotidianos.
Sí, sí, te mandaré lejos de mis dedos, boca, laringe, pulmones y piel. Te tiraré por el retrete para observar cómo tu papel negruzco da vueltas hasta ahogarse en la muerte súbita. ¡Oh cigarrillo! eres subnormal profundo, no aportas nada nuevo, original ni beneficioso a mi presencia en este planeta.
Así que fuera de mis ideas, pasarás a formar parte del polvo estancado del desván de las películas más terroríficas de la historia de las películas de terror.
Adiós amigo, bienvenido a mi lista de enemigos recomendados a evitar. Amigo fiel, serás mi enemigo preferido, aquel que amaré tanto odiar, aquel que me hará tan feliz fuera de mí, adiós y hasta nunca".
Y así, mientras el cigarrillo seguía entre sus dedos fue como el señor Marc se dirigió a aquel insignificante y estúpido vicio.
Y así desde aquella noche de fiesta mayor, festa major catalana, Polo lleva 3 días sin la compañía de ese minúsculo y ridículo hombrecillo sin piernas,brazos, manos ni pies, pero con gran poder de atracción y seducción contra el que deberíamos luchar.
Una gran decisión para una fiesta mayor.

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