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viernes, 24 de septiembre de 2010

Autonomía caudal

Podría parecer que ahora mismo voy a comenzar a hablar de trasvases de ríos,de desarrollos de transportes fluviales o del derecho y libre albedrío que los ríos tienen para fluir en nuestro planeta, pero no, no hablaré sobre la libertad e independencia que tiene el agua con respecto a su caudal. Tampoco hablaré sobre las personas caudalosas y sus mares de dinero independiente pero sí de lagartijas y sabandijas, no en el sentido de personas despreciables, al parecer las pobres sabandijas tienen un aspecto desagradable, sino en el sentido más faunístico de la palabra.
Estoy a punto de salir de casa para correr y tropiezo con un pequeño reptil al que intento agarrar con las manos con tan mala suerte que se desprende de su ser un pedazo de cola. Sale escopeteado para esconderse entre la maleza y me quedo observando el trozo de vida que increíblemente tenía mucha vida, mucha más de la que yo pensaba. Me siento, me quedo perpleja porque aquel pedazo de carne no dejaba de agitarse,
y en ese instante me hubiera gustado tener un cronómetro porque estaba estupefacta ante la duración de la agitación, ante aquello que casi parecía otro animal. Al cabo de unos minutos me digo que tengo que irme porque me estarán esperando y no quiero llegar tarde y tener que explicar que mi retraso se debe a quedarme pasmada ante un trozo de rabo...de lagartija..porque a lo mejor en ese caso hubiera sido más comprensible.
Al volver me propongo encontrar cuál es el tiempo máximo que un trozo de cuerpo reptiliano consigue ser autónomo sin caudal. Y curiosamente me encuentro con la explicación de la gran técnica de estos seres llamada Autonomía caudal.
Bueno, pues es toda una estrategia, los reptantes pretenden engañar de esta forma tan sutil a los predadores, mientras la serpenteante cola realiza su frenético baile(esto parece un documental de Rodríguez de la Fuente)para despistar a sus cazadores, ellos tienen mientras tanto tiempo de huir hacia las lejanías del peligro.
Qué listillos, despistando con sus carnes y con la suerte de que una vez se desprenden de ella al cabo de un tiempo vuelve a crecer. Al parecer no sucede únicamente con los reptiles sino que ciertos mamíferos también se desprenden de la piel de la cola para evitar el final de sus vidas.
Y aquí podría finalizar la información que quería compartir con vosotros, pero resulta que toda esta indagación me ha hecho ver la luz, y ahora entiendo muchas cosas.
A ver, si extrapolamos este infalibe método a los mamíferos, más conocidos como hombres, podríamos llegar a la conclusión o hipótesis que ahora quisiera proponeos.
Si un hombre se ve en peligro de ser devorado por una fémina depredadora que no es de su agrado ¿podría llevar a cabo la autonomía caudal?
Hay que imaginarse la escena, el macho ibérico español se desprende de su apreciado rabo para distraer a la predadora en potencia que se disponía a avasallarlo por cualquiera de sus costados. Allí en medio de la discoteca, calle, bar, pub o concierto observamos la membrana fibrosa saltando de alegría porque su plan ha funcionado. Y es aquí donde llega la iluminación, como la imagen de Germinal en el que una mujer corta sin escrúpulos el pene de un hombre y lo levanta con gran victoria entre sus manos, y es que así es como se inventó el MASTURBABOR, señoras y señoritas, solteras y no tan solteras, es la autonomía caudal reptiliana la que nos permitió inventar el vibrador sin cuerpo.
Sí, sí, quizás una mañana, una mujer hace unos años salía de su casa tranquilamente y observó como un trozo de cola reptiliana hacía break dance en medio de la calle y pensó: menudo flow, qué vibración...la verdad es que no sería mala idea si les sucediera a los hombres, porque de esta manera nos consolaríamos con una parte y no con el todo.
Y vaya vaya, mira por donde que nos conformamos con unos pequeños movimientos cuando no hay más remedio que consolarse de forma autónoma con el trozo de falo siliconado que tanto se ha modernizado en estos tiempos de Tuppersex.

viernes, 17 de septiembre de 2010

¡Vaya con el insomnio!

Como la garganta del diablo en Iguazú
A borbotones sin poder detener el flujo
Emanan, saltan, bailan y circulan todas ellas
Un ir y venir constante de entes que deambulan sin cesar
Peces que saltan en medio del mar
Carreras de coches encadenadas
Que a menudo no sirven de nada
Ecos diversos que necesitan salir
Juguetes infantiles con los que debatir
Espinas que con pinzas debemos extirpar
Y con cuyas puntas podríamos escribir un sinfín de nimiedades
innecesarias pero latentes en nuestras mentes
Vómitos absolutos
Extracciones urgentes que no serán calmadas hasta observarlas en el papel presentes
Puras ganas de catarsis, de vacío, de impotencia si no salen las palabras
de esta esponja húmeda, en la que como un ejército de hormigas, se pasean a su libre albedrío
Se persiguen, se rozan, se aman y abrazan
Se encuentran en la noche de unos ojos abiertos
Donde la batalla contra el sueño que no llega
Nos hace impotentes y al mismo tiempo algo dementes
Despierto, activo a pesar de que era su hora, no de morir sino de soñar
Activo con la conciencia del que lo observa, con la diferencia de que los sueños también se viven sin la conciencia de estar dormidos
Allí está, él, rosa, como una nuez gigante preparada a no ser comida más que por la preocupación de no poder desconectarlo con un botón
Inundado de palabras e ideas que recorren sus caminos como la savia lo hace en las venas de un árbol sano
Unas ganas irremediables de levantarme me sobrecogen
Con el corazón compungido comenzaría a escribirlas, pero son las 6 de la mañana
y con su espada apuntando en el núcleo me dice que hay que dormir
¡Qué cara dura! Me contagia la ilusión y al mismo tiempo me la quita
Pero no importa porque en todo este embrollo me repito una y otra vez que la memoria, mañana, me llevará hacia donde quiero llegar
Allí donde la libertad me hace expresaar lo que ahora mismo quiero liberar.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Hablando de vicios

Nueva droga para ingerir: la música.

Una buena dosis al interior de nuestro cuerpo, que inunde el pozo para que vibren las paredes y acalle el molino de aspas que gira con el viento de la confusión.
Sí, consuelo de soledad, secreto en la intimidad nocturna.
Gracias por existir gran invento de la humanidad.
Magia viva de notas infinitas, de pentagramas que dibujan los caminos por los que vamos avanzando a medida que vamos disipando dudas cognoscitivas.
Llenemos nuestros sarcófagos de melodías que acaricien cada órgano, que rieguen de esperanza aquello que a veces parece una tiniebla infantil.
Aferrémosnos a ella como al agua y comida que cada día ingerimos con conciencia para seguir vivos.
Que se transforme en nuestra sangre, que impregne de ritmos nuestros glóbulos, que nuestras células celebren cada voz y cada tonalidad que aterriza como un regalo que arranca una sonrisa de agradecimiento y amor.
Que nos haga volar hacia personas desconocidas, hacia aeropuertos similares donde compartir sueños sin avión.
Que invada de paz la tensión de cables cargados, de relatividad lo que llegamos a pensar como problemas sin lema.
Que nos traiga recuerdos, no de melancolía y añoranza pasada, sino de souvenir de momentos que forman parte de etapas que vamos quemando paso a paso y que nos alegramos de haber sentido

Para mi mejor enemigo

Fiestas mayores, no grandes, ni enormes, ni gigantescas, MAYORES, no porque sólo puedan asistir a ellas mayores de edad, sino porque tienen ese halo de majestuosidad y elegancia que debería caracterizar a toda fiesta mayor. Y mientras escribo esto me pregunto por la palabra mayordomo, el gran hombre de la casa, bueno, si podemos considerar como grande el hecho de estar constantemente al servicio de los demás en todo momento y con el añadido de que las personas cuyas normas acatamos nos desagradan profundamente, pero ese es otro tema sobre el que reflexionar en otro momento.
A lo que íbamos, mayores, grandes cantidades de alcohol,diferentes maneras de bailar, diversas formas de acercar cuerpo con cuerpo, ya que pueden llegar a ser muy amorosas o por el contrario tremendamente odiosas(no entraré en detalles de reyertas de celos, envidias, malentendidos y empujones involuntarios).
Entre el bullicio,la incansable eneregía de Miquel Roig, gran cantaversiónautor(neologismo recién sacado de la manga) catalán, cuya posición en el escenario cambia una sola milésima de metro en 2 horas de repertorio encadenado, se encuentra el gran filósofo Marc Alexandrí Polo (personaje de la vida muy recomendable).
Poeta y pensador de la vida catalana, de orígenes Cardedeueros (Cardedeu city), Alexandrí sorprende a quien sea en cualquier lugar, hora y momento de la gran fiesta mayordomal.
Y es en Llinars, ya casi acabada la velada rociada de ron sin pasas,sentados en frente de un horno, saciando el hambre del amanecer, cuando el gran Alexandrí, el mayor elucubrador de la vida nos hace su gran y mayor confesión:

-"Lo dejo".

El espécimen de neuronas activas coge al que denomina como cilindro de papel relleno de hojas secas y emprende una profunda conversación con el palito que mantiene entre sus dedos. Un diálogo serio, de tú a tú con aquello que todos llamamos cigarro, el marido de la cigarra, aunque ésta no echa humo por sus orificios.
Cigarro, cigarrillo, piti, pitillo, tabaco de liar, ese pequeño amigo que en el fondo tanto daño nos hace. Ese fiel compañero que tanto humo ha proporcionado a nuestros pulmones, tanto alquitrán ha depositado en nuestras entrañas.
Filter, esa pareja en la cual depositamos confianza, compromiso, fidelidad y a menudo en la cual descargamos ansiedad y preocupación.
Con sus grandes ojos, el observador del mundo, mira atentamente el invento consumible de papel y hierbas de color castaña, y comienza más bien un monólogo que ni hamlet calavera de su padre en mano:

"Te dejaré, porque me has causado mucho daño y dolor, te dejaré cigarro y no llores, no derrames ni una sola lágrima cuando te abandone. Sí, lo conseguiré, ya no serás tú quien me diga cuándo debo ingerir tu veneno. Me liberaré de tu olor a chamusquina, de tu sabor a tierra ahumada, me desprenderé de tu sustancia, de la adicción que cada día me llama sin poder o no querer controlar. Sí, te alejaré de mi cuerpo, de mi alma y neuronas que chillan desesperadas cuando tú no estás presente. Se acabó esta absurda dependencia que mancha mis órganos vivos de oscuridad profunda. Se terminaron las masivas ingestas de ingredientes que desconozco cómo van apoderándose de este único cuerpo que la vida me ha dado. Te despediré como un director a un empleado que no soporta, te pisotearé con fuerza, con el ímpetu que todos usamos al ver correr una cucaracha delante de nuestras narices. Te borraré de mis pensamientos y recuerdos para que desaparezcas como una vela recién consumida. Anularé todo resquicio o apetencia de ti, resetearé el programa para reiniciar una enemistad contigo, para convertirte en aquella persona que una vez odié, a pesar de que cueste incluir el odio en mis hábitos cotidianos.
Sí, sí, te mandaré lejos de mis dedos, boca, laringe, pulmones y piel. Te tiraré por el retrete para observar cómo tu papel negruzco da vueltas hasta ahogarse en la muerte súbita. ¡Oh cigarrillo! eres subnormal profundo, no aportas nada nuevo, original ni beneficioso a mi presencia en este planeta.
Así que fuera de mis ideas, pasarás a formar parte del polvo estancado del desván de las películas más terroríficas de la historia de las películas de terror.
Adiós amigo, bienvenido a mi lista de enemigos recomendados a evitar. Amigo fiel, serás mi enemigo preferido, aquel que amaré tanto odiar, aquel que me hará tan feliz fuera de mí, adiós y hasta nunca".
Y así, mientras el cigarrillo seguía entre sus dedos fue como el señor Marc se dirigió a aquel insignificante y estúpido vicio.
Y así desde aquella noche de fiesta mayor, festa major catalana, Polo lleva 3 días sin la compañía de ese minúsculo y ridículo hombrecillo sin piernas,brazos, manos ni pies, pero con gran poder de atracción y seducción contra el que deberíamos luchar.
Una gran decisión para una fiesta mayor.